Dirigida por Genki Kawamura
Dentro de mis pasiones los videojuegos es otro placer que mantengo desde mi niñez y que sigo con menos tiempo disfrutando en la comodidad de mi hogar, en este periodo con una PS5 a la que comparto con mi hijo, pero que como jugador tradicional no le presto mucha atención a juegos como este EXIT 8, del que mi hijo si es un gran fan.
Cuando llego la cinta a mis manos y mi hijo de 12 años me dijo papa quiero verla contigo, fue la forma perfecta de unir mis dos pasiones y el tiempo con mi enano para ver esta pelicula basada en un juego indie que venía precedido de una formula en la que un hombre se pierde en el metro entre pasillos y debe llegar a la salida 8 verificando si hay errores o cambios poco perceptibles sino retrocederá a cero en un escenario frustante y claustrofobico.
Sin haber probado el juego previamente, me enfrasque en la cinta y vaya sorpresa la premisa era absolutamente bien lograda un joven sale del metro y una noticia de su pareja le cambia la vida por completo, algo desorientado se ve en ese pasillo y al querer salir para afrontar el hecho de ser padre sin quererlo, no encuentra una salida y debe enfrascarse en buscar la solución para escapar de ese bucle repetitivo y asfixiante que ha sido excelentemente llevado a la pantalla.
La pregunta de rigor es si la premisa argumental del juego da para un largometraje y es ahí donde podemos decir que se logra en un fifty fifty, porque se sostiene la tensión y la asfixiante narrativa en la premisa de salir pero la cinta no logra cerrar con un argumento solido y creible que explique el porque del bucle infernal al que es sometido en este caso nuestro personaje.

