
Corea, 2009
Dirigida por Chan-ok Park
Entre el Thriller y el drama, esta cinta surcoreana juega con la decadencia de una ciudad como Paju sometida a la miseria y al urbanismo desmedido, para ponernos en la piel de dos personajes atormentados y enrumbados en una relación prohibida, donde las culpas sin redención juegan en contra de sus destinos.
Estamos ante una cinta, lenta y desordenada, sin que por ello digamos que su resultado es negativo, sino que no tiene un ritmo trepidante para ser un thriller y esta contada con un sinnumero de flashbacks que la hacen algo enrevesada pero que cierra con sentido, en ese contexto Paju se mueve entre la vida de dos personas unidas por un vinculo familiar disuelto, como lo es, el ser cuñados que enfrentan el accidente o no que lleva a la muerte, a la hermana de la protagonista.
Paju, esta protagonizada por la excelente actriz joven Woo Seo en el papel de la hermana de la difunta esposa de su cuñado, un religioso hombre que huye de su pasado tortuoso y lleno de culpas que busca en Paju una forma de expiación que jamas encuentra protagonizado por Seon-gyun Lee y que, luego de la muerte de su esposa, se enfrasca en luchas sociales contra el abuso de los constructores que quieren arrebatar sus casas a los pobres, sin embargo, ambos no pueden ocultar lo que sienten uno por el otro, pero los miedos y las culpas les impiden expresarse libremente y amarse sin barreras.
Estamos ante un melodrama que toca temas como el desamor frente a la culpa, lo prohibido, además de tocar temas sociales como la injusticia contra los inquilinos pobres frente al urbanismo enfermizo, una cinta que transcurre entre la sordidez de una historia de amor autodestructiva entre dos personas que saben que de concretar lo que sienten estarian destruyendo el recuerdo de alguien que murio, sin saber lo que ambos escondian en secreto.