"¿ALGUNA VEZ TE HAS FOLLADO A TU PADRE?"....Visitor Q ¿Alguna vez se ha preguntado cual es su limite como espectador de una pelicula? En mi caso, esta cinta de
Takashi Miike, ha bailado entre la linea que divide lo permisible de lo intolerable, en los limites de mi capacidad como cinefilo.
Es bueno recalcar que mi nivel de tolerancia es totalmente amplio, es decir no le hago asco, a ningún tipo de pelicula. Es más, el cine transgresor, visionario, rebelde y sin concesiones, es el que mas me motiva seguir por lo complicado de dicho ejercicio, el cual requiere tener los sentidos agudos para captar con cierto nivel de certeza, la visión del director de turno o por lo menos, acercarse a su universo.
Pero cuando, uno se topa con la visión de un director como Miike, es casi seguro que el juego de entenderlo provocará terremotos internos, ya que su cine confunde al espectador de turno, como en mi caso con Visitor Q, en la disyuntiva, de si la pelicula es buena por tener en su sucesión de transgresiones un sentido o sin tan sólo se trata de un juego sucio, es decir Miike te utiliza como un saco de boxeo, te golpea, te golpea y te golpea hasta dejarte tan mareado que al final no puedes saber que paso ya que aun sigues girando en contradicciones.

Y es que los golpes son sucesivos en esta pelicula, todos concentrados en la familia Yamasaki: De inicio, El padre, un reportero frustado intentando reflejar en video la decadencia de la juventud japonesa visita a su hija, una prostituta juvenil que le ofrece sus servicios y evidentemente dentro de la disfuncionalidad de la pelicula, el padre acepta la escena incestuosa, el hijo de este es victima de la violencia estudiantil en su escuela, sin embargo, en casa abusa de su madre golpeandola con una infinidad de utensilios infligiendole un dolor extremo, otra vez el sin embargo, la madre es una dominatriz que se prostituye y vive del dolor.
Como se ve, personajes con bipolaridad de comportamientos, el padre, calmado y fracasado que busca aventuras siendo sodomisado o teniendo sexo con su hija, el chico retraido en la escuela que en su casa es violento y hostil con su madre y esta, sufrida y sumisa frente al comportamiento de su hijo pero que en la calle, es capaz de infringir el mismo dolor a sus clientes producto del consumo de heroina, es decir, los personajes reaccionan en el nucleo familiar en contraposición a lo que reciben de la sociedad o visceversa.
A este planteamiento interesante, a pesar de lo bizarro, sordido, grotesco y absurdo que parezca, se le une un personaje a la trama, el visitante Q, un personaje que ingresa a la casa absurdamente (le propina un golpe al padre en la cabeza y este lo lleva a su hogar), un tercero ajeno a los lazos de sangre que llega al hogar disfuncional para, y he aqui mi confusión existente, no se si el "Visitante Q" llega a la casa a cambiar la vida de sus miembros ya sea mejorando sus vidas en sus aberrantes metas personales o para ser tan solo el elemento que necesitaba Miike, para retratar como un tercer ojo de voyeur dentro de la pelicula, los comportamientos transgresores de esta familia, como una aguda y bizarra critica no exenta de satira de como la sociedad afecta al nucleo familiar japones.
Y es que esta confusión no significa necesariamente que valore la pelicula en forma deficiente, a pesar que en su ultimo tramo, Miike divague oniricamente en una sucesión de escenas realmente fuertes como la expulsión de leche materna de los senos de la madre o la violación post mortis de un cadaver por parte del padre, entre el desenfreno y la perturbación llego a captar, evidentemente con poca falta de sutileza, la intención de Miike de despertar conciencias, como diciendo mira Japón, los padres tienen sexo con sus hijas, los jovenes en las escuelas son golpeados, las mujeres son maltratadas, esto pasa en la realidad y aqui esta mi camara (el visitante Q) para mostrartelo, la escena final de la familia volviendo al seno materno, es la conclusión creo, de esta tesis.
Quizas me equivoque en el analisis, no soy psiquiatra ni psiquico para entrar en una mente tan desordenada y a la vez tan virtuosa como la de Takashi Miike, pero ya el simple hecho que con una pelicula me ponga al limite de mi capacidad como espectador y que a la vez me permita elucumbrar diversos significados a sus imagenes de mas aberrantes y brutales, significa que estoy ante una de esas peliculas que se quedan dando vueltas y vueltas en tu mente buscando un significado aunque quizas el director de la misma, no se lo haya tomado muy en serio.
Chowfanmometro: 8.8/10